Muchos son los partidos que, según cuentan, deberían ser expuestos en foros, charlas y cualquier otro tipo de evento en el que se pretenda hablar sobre el fútbol y la forma de jugarlo. Partidos del Ajax de Rinus Michels, el Milán de Sacchi, el Madrid de la Quinta del Buitre, la Juve de Lippi, el Barça de Guardiola y otros pocos equipos que dejaron obras maestras del fútbol. Pero en nuestra liga, la bipolar, se ha visto el pasado fin de semana un partido que debería ser expuesto en las categorías inferiores del fútbol, a todos lo alevines o infantiles.
Para muchos el Osasuna – Levante significará únicamente la primera derrota del club valenciano en la presente campaña, sin embargo, se pudo ver mucho más. Porque ambos equipos pusieron en juego las bases del deporte rey, hablamos de coberturas en defensa, apoyos en las bandas, centrales que no le daban la espalda al balón, el famoso “toca y te vas” y otro sin fin de movimientos elementales para la correcta práctica del balompié. Quizás no nos demos cuenta, pero el Valencia gana al Zaragoza en la jornada anterior porque un defensa pierde de vista la pelota y eso le hace medir mal a la hora de llegar al balón. Es un ejemplo de tantos que se dan cada jornada.
Por eso debería ponerse este partido a la chavalería que comienza a jugar, para que vean una clase de noventa minutos de los movimientos más simples del fútbol, luego, que vean los contragolpes de Sacchi, el dominio de todo el campo de Cruyff, los centros de Michel o los pases interiores de Xavi, todo eso que los convierte en excelentes. Pero lo que los lleva a donde están es, en primer lugar, lo que hizo Nino esperando un rechace imaginario que al final fue real, lo que hizo Valdo varías veces de tocar con el medio y seguir su carrera, el ocupar bien los espacios como hizo Raúl García…
Porque cualquier jugador enorme que conozcan dominará esas facetas y a eso le añade su calidad técnica; porque un jugador que no tenga gran calidad técnica y domine esas cuestiones tácticas elementales, puede ser un buen jugador; porque aquel que tiene calidad técnica y no domina los conceptos de los que hablamos, será un gran jugador de “free style”. Porque ya lo dijo Cruyff: “El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde".
